La guerra Rusia-Ucrania: ¿una oportunidad perdida para Europa?

A medida que continúa el conflicto entre Rusia y Ucrania, las preocupaciones por los países europeos siguen aumentando. Si bien la afluencia de refugiados de Ucrania es una preocupación importante que ejerce presión sobre las economías de los países europeos, el ángulo de la seguridad también es un área que podría marcar el comienzo de una era de inestabilidad.

Se ha argumentado que la guerra Rusia-Ucrania ha unido a los países europeos, pero la pregunta sigue siendo si Europa ha dejado pasar la oportunidad de transitar desde el pensamiento de la era de la Guerra Fría y restablecer sus prioridades concomitantes a las realidades del orden mundial emergente.

La influencia de los Estados Unidos en Europa

Europa ha sido teatro de dos guerras mundiales. Después de la Segunda Guerra Mundial, cuando surgió el orden bipolar, Europa siguió siendo un campo de competencia entre el bloque capitalista liderado por los Estados Unidos y el bloque comunista liderado por Rusia (la antigua URSS). Los Estados Unidos ha seguido siendo una parte integral de la economía y la seguridad europeas incluso después del final de la Segunda Guerra Mundial.

Primero, los Estados Unidos brindó asistencia económica de $13 mil millones a Europa después de la Segunda Guerra Mundial bajo el Plan Marshall. Posteriormente siguió involucrado en la seguridad de Europa a través de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que se formó en 1949 para contrarrestar la expansión de la URSS.

La desintegración de la URSS a principios de la década de 1990 marcó el final de la Guerra Fría. Sin embargo, la OTAN siguió expandiéndose al agregar países de Europa del Este (algunos incluso parte de la antigua URSS) como miembros. Como resultado, Estados Unidos mantuvo su influencia en Europa a pesar de que había pocas posibilidades de que Rusia demostrara ser una amenaza.

Miembros europeos de la OTAN (Imagen – www.es.statista.com)  

Las fisuras en las relaciones entre los Estados Unidos y los países europeos surgieron en 2018 cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, criticó a los aliados europeos de la OTAN por no contribuir lo suficiente a la alianza militar. Tras las críticas de Trump, el presidente francés Emmanuel Macron llamó a los países europeos a garantizar su propia seguridad y repensar su dependencia de los Estados Unidos.

La propuesta de un ejército de la UE separado volvió a surgir después de que Estados Unidos se retirara de Afganistán, lo que provocó que los talibanes tomaran el control del país. La toma del poder por parte de los talibanes es una amenaza no solo para Afganistán sino para todo el sur, centro y oeste de Asia. Ha habido tensiones latentes entre los Estados Unidos y los países europeos durante mucho tiempo. Es posible que el conflicto entre Rusia y Ucrania haya puesto fin temporalmente a estas diferencias, pero Europa necesita encontrar una forma de al menos reducir su dependencia de Estados Unidos y trazar políticas que sirvan mejor a sus intereses.

Reconocer los cambios en el orden mundial

Los puntos focales estratégicos y económicos del orden global se han desplazado de Europa a Asia y la región del Indo-Pacífico. Del mismo modo, China se ha convertido en un gran desafío para las potencias de todo el mundo. La expansión económica y estratégica de China representa una amenaza para el orden basado en reglas. China tiene la intención de crear un orden centrado en China, reemplazando así a los Estados Unidos como superpotencia. Para proteger los intereses económicos y estratégicos respectivos, China debe ser contrarrestada de manera colectiva por varios países.

La Región del Indo-Pacífico ha generado interés entre las potencias regionales y extrarregionales. El Diálogo de Seguridad Cuadrilateral o Quad que tiene como miembros a los Estados Unidos, India, Australia y Japón ha cobrado impulso en los últimos dos años. Otras potencias como Francia, Alemania, la UE, el Reino Unido y los Países Bajos han formulado sus respectivas políticas para la región del Indo-Pacífico.

A raíz de las actividades asertivas de China, es importante mantener un orden basado en reglas en la región del Indo-Pacífico y proteger la libertad de navegación. Esto solo es posible con políticas cohesivas y cooperación entre las potencias afines. Es importante que los países europeos evalúen la amenaza emergente y reconozcan los cambios inminentes en el orden mundial.

La respuesta de Europa al conflicto Rusia-Ucrania

Los países europeos, junto con los Estados Unidos, han impuesto sanciones a Rusia. Sin embargo, desde el comienzo de este conflicto, la mayoría de los países europeos no estaban tan interesados como los Estados Unidos en tomar medidas estrictas contra Rusia. Dos grandes potencias europeas, Francia y Alemania, han participado activamente en conversaciones con Rusia para encontrar una manera de calmar las tensiones. Hay una serie de razones por las que los países europeos están actuando de manera renuente.

En primer lugar, cuanto más dura la guerra, mayor es el éxodo de refugiados ucranianos hacia Europa. Según Naciones Unidas, desde que comenzó la guerra el 24 de febrero, más de 3 millones de refugiados de Ucrania han cruzado a países vecinos como Polonia, Eslovaquia, Hungría, Rumania y Moldavia. La UE ha concedido a los ucranianos el derecho a permanecer y trabajar en los 27 países miembros de la UE durante un máximo de 3 años. Sin embargo, acoger a estos refugiados está causando tensión en las economías de los países de acogida. Polonia y Moldavia ya han solicitado asistencia financiera de la UE y la comunidad internacional, respectivamente.

En segundo lugar, Europa depende en gran medida de Rusia para el suministro de petróleo y gas. Rusia es el tercer mayor productor de petróleo del mundo con 10,7 millones de barriles por día. Exporta alrededor de 5 millones de barriles de crudo cada día, de los cuales más del 50% se exporta a Europa.

Sunministo de gas desde Rusia a Europa (Imagen – www.20minutos.es)

Mientras los Estados Unidos ha prohibido la importación de petróleo, gas natural licuado y carbón de Rusia, los países europeos van lentos. El Reino Unido propone eliminar gradualmente las importaciones de energía de Rusia para fines de este año. La UE está reduciendo sus importaciones de gas de Rusia en dos tercios. Alemania es el más reacio de todos los países europeos a prohibir las importaciones de energía de Rusia. Aunque Berlín ha suspendido temporalmente la puesta en funcionamiento de Nord Stream 2, el canciller alemán Olaf Scholz afirmó que su país seguirá comprando petróleo y gas a Moscú. Las necesidades energéticas hacen de Europa un socio reacio de los Estados Unidos frente a Rusia.

En tercer lugar, este conflicto ha vuelto a convertir a Europa en un campo de competencia entre los Estados Unidos y Rusia. El aumento de la fricción con Rusia requeriría que los países europeos aumenten sus capacidades de defensa. Alemania ya ha comprometido 100.000 millones de euros para sus fuerzas armadas y aumentará el gasto en defensa a más del 2% de su PIB. Sin embargo, según un informe titulado “El caso de la defensa de la UE” del Center for American Progress, los países europeos carecen de capacidades críticas para la guerra moderna. Esto daría como resultado una mayor demanda de armas y capacidades de los Estados Unidos. En última instancia, el complejo militar-industrial de los Estados Unidos se beneficiará de este conflicto.

El conflicto Rusia-Ucrania ha colocado a Europa en una situación similar a la del periodo de la Guerra Fría. Sería un gran desafío para los países europeos desvincularse de la competencia estratégica entre los Estados Unidos y Rusia y aspirar a participar en el orden mundial que se orienta cada vez más hacia Asia y la región del Indo-Pacífico.

Niranjan Marjani

Niranjan Marjani es el Editor Consultor de The Kootneeti Español. Máster en Ciencias Políticas (IGNOU, Nueva Delhi, India) y Diploma en Periodismo (Universidad de Pune, India). Especializado en Relaciones Internacionales, Geopolítica, Seguridad Marítima. Habla Inglés, Español, Hindi, Marathi y Gujarati. Puede contactarle: niranjanmarjani@gmail.com Sigueme en Twitter - @NiranjanMarjani

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